1..-LA VERDAD: La verdad es luz, lo dice Jesús en el Evangelio “nadie enciende una lámpara para después cubrirla o esconderla debajo del candelero. Toda verdad es mucha más verdad dicha con dulzura, entendiendo que una gota de miel atrae más que un barril de vinagre. Hay que atreverse a decir la verdad entera sin hacer daño. 2.-JUSTICIA: La justicia emana del amor, donde está el verdadero amor allí florece la suprema justicia. Significa que cada hombre pueda llegar a ser lo que Dios quiera que sea : es poder , crecer física, intelectual , moral y espiritualmente. Los educadores dominicos entendemos que aquí está la espina dorsal de una pedagogía en clave de justicia, no en la disciplina ni en el reglamento, ni en el catecismo, ni en profundas teorías de la justicia, sino en un amor respetuoso, atento, testimoniado y vivido. No hay otro camino válido ni otra opción, ni otra pedagogía. 3.-FRATERNIDAD: La vida fraterna es elemento esencial de la Misión, por ello necesario que en nuestros colegio se viva este espíritu de verdadero camino de liberación interior. Buscamos que nuestro colegio sea verdadera comunidad de vida fraterna, que nuestro trabajo este lleno de ilusiones para caminar por la ruta de la esperanza con la lámpara encendida de la fe, en que la corresponsabilidad compartida busque el bien, sea lugar de perdón y fiesta y que tengamos a nuestros educandos como un regalo de Dios. 4.-COMPASION: La compasión juegan un papel fundamental en el Ministerio de Jesús: su predicación y sus milagros arrancan de sus entrañas de misericordia y compasión.”Quien no es capaz de compartir la alegría de nuestros hermanos, nunca será capaz de compadecerse de nadie. 5.-TERNURA: Que como educadores imitemos los múltiples ejemplos de ternura de la olvidada y muchas veces desconocida “Carta de Amor”(La Biblia), cuyas palabras vienen directamente del corazón y se dirigen al nuestro.
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